viernes, 16 de marzo de 2012

Nietzche



El que los corderos guarden rencor a las grandes aves rapaces es algo que no puede extrañar: sólo que no hay en esto motivo alguno para tomarle a mal a aquéllas el que arrebaten corderitos, y cuando los corderitos dicen entre sí 'estas aves de rapiña son malvadas; y quien es lo menos posible un ave de rapiña, sino más bien su antítesis, un corderito, ¿no debería ser bueno?'; nada hay que objetar a este modo de establecer un ideal, excepto que las aves rapaces mirarán hacia abajo con un poco de sorna y tal vez dirán: 'Nosotras no estamos enfadadas en absoluto con esos buenos corderitos, incluso los amamos: nada hay más sabroso que un tierno corderito