miércoles, 12 de agosto de 2015

De contrastes y otros dilemas existenciales

Me dijiste una vez que uno de tus miedos es acabar replegada en ti misma. Que para que no te hagan daño optes por no dejar acercarse a nadie, no dar el poder de hacerlo. En ese momento no supe qué responderte.

He llegado a la conclusión de que ese daño va a estar ahí siempre. Es algo que viene incluido en la vida. Absolutamente nadie es perfecto, todas las personas que te rodean eventualmente te harán daño. Intentar escapar de ello no te da la solución, solo te impide disfrutar de otras cosas. Pero para nada es un pensamiento pesimista.

Porque al final, lo que cuenta es si el daño ha valido la pena. Si ha habido más sonrisas que lágrimas, más días buenos que malos. Y en realidad, si has dejado que alguien se acerque tanto como para hacerte daño, es que lo ha valido. Si no hubiera momentos malos no valoraríamos los buenos, se trata de contrastes.

La neutralidad nunca ha sido lo mío. ¿Y lo tuyo? ¿Caerías de verdad en la monotonía de las medias tintas?

lunes, 3 de agosto de 2015

Día 7

Y yo que pensaba que ya no me quedaban lágrimas. Que ya estaba centrada en arreglar las cosas. Que no tengo derecho de seguir estando mal. 

Pues no.

Leo la impresión que he dejado en ti y se me parte el alma. Pero me niego a que el nuestro sea el Happy Ending de MIKA. Nunca es demasiado tarde.

Mañana me acerco a ti. Y pasado voy a verte. Tengo miedo de lo que puede resultar, pero si hay una posibilidad entre un millón de que funcione, voy a por ella.

Además, tengo algo para ti.


3/8 6.15

Día 6

Me parte el alma ver cómo estás, y saber que es por mi culpa. Mi noche ha sido una reafirmación del destrozo físico y mental que llevo encima. No he sido capaz de levantar cabeza.

Encontrarme cosas que no me esperaba ha sido más duro de lo que podría haber pensado. Aunque, a las malas, me facilita las decisiones.

Me reafirmo en lo que te dije: tengo 20 días para dedicarte. Mi principal motivo para descansar ahora es estar bien para poder levantarme de la cama e ir directa a verte cuando vuelva. Voy a cuidar de ti, no a que cuides de mi. En ningún sentido.


2/8 3.22

Día 5

Viviendo momentos apocalípticos, en los que el cielo se me caía encima, me preguntaba qué sería lo último que te dije. 

Qué pensarías de mí si no vuelvo? Qué recordarías? Los últimos momentos, en los que apenas si eres capaz de mirarme, en los que no sabes si me quieres en tu vida o no volver a verme? O los momentos buenos, en los que te hacía sentir bien y segura, en los que no existía más que nuestra burbuja?

Te habría encantado verlo. La lluvia torrencial, el viento huracanado, los rayos cayendo sobre el mar. La sensación de fin del mundo. Ojalá hubieras estado aquí para correr conmigo bajo el agua, para mirarnos mientras nos empapamos, para rodearte con mis brazos resguardadas bajo el poco techo que encontráramos y no poder hacer más que sonreír.


1/8 2.10

Día 4

Mezcla de lágrimas, sudor y lluvia en mis mejillas mientras escuchaba Si no te tengo con Green Valley y mentalmente de dedicaba hasta la última nota.

Miedo por las conclusiones que puedas sacar, por que te decidas a apartarme de tu vida. Pero a la vez sabiendo que tienes tus razones para hacerlo, y tan válidas que solo espero que me las perdones.
Esperanza de que te pesen más las razones que te hacen echarme de menos, querer que esté contigo. Porque no lo merezco, en lo más mínimo, pero ojalá me dieras la oportunidad de hacer las cosas bien de verdad. 

Porque no podemos convertirnos en desconocidas de la noche a la mañana, habiendo compartido cama y cigarrillos. Y expectativas. E ilusiones. 

Por la que me está cayendo encima, no me extrañaría que alguien de arriba esté enfadado conmigo.


31/7 1.48

Día 3

La luna rielando en el mar, la música en directo de fondo, y el del deseo solo va por ti.

Oírte me reconcome la conciencia, me rompe el corazón. Merecerías estar aquí, con tantas cosas que te gustarían. Echando pestes contra los dos remixes de Uptown Funk, cada cual peor que el otro. Riéndote de las borracheras estúpidas. Bailando con los conciertos de grupos que nadie conoce. Babeando detrás de las cámaras. Y teniendo la oportunidad de desconectar, de pensar en otras cosas. Porque tu la necesitas, porque tienes derecho a ello. Yo no, y por eso ni puedo ni quiero aprovecharla. 

Sigues siempre en mi mente, ojalá no se te olvide.


30/7 3.27

Día 1/2

Y los junto porque apenas si he dormido tres horas a trozos a lo largo de los días. La noche del lunes, la noche donde comenzaban las vacaciones, el festival, el supuesto viaje genial con los que llamo mi familia, comenzó echándome a llorar por ti. Por la devastadora forma de tener razón que me echas a la cara. Por darme cuenta de que estás confundida, de que me echas de menos, pero a la vez me quieres lejos. Pero yo te quiero cerca, y no puedo tenerte.

Las horas han ido pasando, otras cosas me han pedido atención, pero a cada momento de relativa paz que he tenido has venido a mi mente y la has turbado. Intentar dormir está siendo un suplicio, sea la hora que sea en la que lo pruebe. Y no solo acudes a mi cabeza en ratos tranquilos, sino que a cada cosa que veo, que oigo, que vivo, pienso en cómo te lo contaría, en si te gustaría, en cuánto me gustaría poder compartirlo contigo. No te olvido ni por un segundo ni aunque quisiera. 

Y no es el caso.


29/7 3.43