Porque escribes cuando estás triste. Cuando tienes una preocupación, o algo que te inquieta. Cuando necesitas quitarte algo de dentro.
Pero cuando estás feliz no quieres quitarte nada. Es más, tienes miedo de perderte algo. Quieres guardarlo todo, casi ni quieres parpadear. Escribir acerca de eso será darle un pedacito a las páginas, y no estás por la labor.
Porque ponerlo por palabras sería quitarle magia.
Y por eso llevo un tiempo sin escribir nada.